Si pudiera vivir de nuevo,
cometería más errores.
Intentaría abrazar la vida,
tal y como llega,
sin esperar el momento perfecto.
No dejaría pasar el presente,
caminaría más despacio,
y cuidaría esos pequeños instantes
que parecen simples,
pero que acaban siendo los más importantes.
Soltaría antes las prisas,
viviría más ligero,
como quien deja entrar la vida
sin ponerle cerrojos.
